La pelea estelar en México estuvo a pronóstico, la de Las Vegas no convenció a nadie

Richard Abril (izq) vs. Brandon Ríos (der) / Foto: Jorge Najera

La propaganda de la pelea de Brandon Ríos contra Richard Abril no fue suficiente para convencer a los amantes de boxeo que valía la pena y sólo hubo asistencia de 2,500. En la pelea televisada desde la Arena México estrenada por Juan Manuel Márquez versus Sirhiy Fedchenko se registró la misma cifra pero con un cero a la derecha, o sea 25,000, que marcó casa llena.

En la estelar en el Mandalay Bay el sábado 14 de abril hubo desconformidad y hasta frustración porque no fue la gran pelea que todos esperaban. Antes que todo, Brandon Ríos fue sancionado con $45,000 por llegar con dos libras de más a la báscula, tal cantidad significa un 10 por ciento de paga.

Y ya sabemos que Ríos escapó con la victoria cuando la mayoría juzgó que El Tigre merecía mejor suerte, porque fue el que hizo de su ofensiva una delicia, disparando a lo seguro, en un Brandon que no se animaba a nada desde la distancia.
También hay que mencionar que el referí dejó que la disciplina se le fuera de las manos, porque eso sí, Richard después de poner con sus puños su propia versión de Bam Bam estuvo poniendo candado toda la noche, dejando poco espacio para que Ríos le respondiera con acierto.

Mauricio Herrera (izq) vs. Mike Alvarado (der) / Foto: Jorge Najera

Abril simpatizó 100% con la juez Adalinde Byrd que marcó 117-111 a favor del cubano quien, les sigo repitiendo, que cuando quiso le metió las manos bien y bonito a Bam Bam, quien se vio falto de recursos, sin plan B, con frustración. Pensando en lo que los otros dos jueces pudieron haber visto para anotar en sus tarjetas, me inclino a pensar que fue el gancho de zurda de Ríos resbalado constantemente en las partes blandas y el rostro de Abril. Es la única manera que me explico para que le hayan dado el fallo. Pero se me hubiera hecho más justo al menos un empate. Pero ya estamos acostumbrados a que si las peleas se van a la decisión hay peligro de la mano pachona, y ojalá le den la revancha al cubano, quien a pesar de la controversial derrota, acaba de entrar a las ligas mayores con la cabeza muy en alto, faltándole muy poco para darles un chasco a los momios que favorecían a Ríos con margen de 5-a-1. Y al final con la canción de la vaca como respuesta al gusto de la gente al ver tal pelea, ¡bbbbbuuuuuuuuu! ¡mmmmmmuuuu!

La pelea que si valió la pena y no estuvo apta para cardiacos fue la de Mike Alvarado quien no bajó bandera para merecer un justa victoria ante un aguerrido Mauricio Herrera que combatió hasta el último segundo en una batalla digna a considerarse la mejor pelea del año que bien se hubiera podido protagonizar dentro de un elevador fuera de servicio.
En la ciudad de México la historia de la pelea estelar fue muy diferente con Juan Manuel Márquez marcando las reglas violentas en su combate contra Sirhiy Fedchenko, quien fue el odiado intruso por ser ruso de naturaleza.
Desde que sonó la campana Dinamita puso manos a la obra haciendo un mapa de estudio para después tirar variedad de guantadas, jabs, rectas, opers y ganchos a dos manos.

Márquez nunca soltó el timón de la ventaja rellenando toda grieta que se le presentara, triplicando las guantadas ante el grito cariñoso de ¡México! ¡México! ¡México! En la mente de Juan Manuel estaba regalarles una anestesia de impacto a los fanáticos pero hay que darle crédito al ruso que aguantó toda la refriega de 12 rondas.

Al final quedó claro que nadie ve a Ríos al nivel de Márquez, quien es todo un estilista, y se saca el comodín de la manga del saco cuando lo cree prudente.

Foto: Jorge Najera

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